¡Hola a todos!
Sé que el 29 es el día de los gnocchi, pero hoy les traigo otro plato de la familia de las pastas: el risotto. Es una comida que me fascina. Ya de por sí me gusta mucho el arroz, pero la cremosidad de esta preparación es increíble. Un plato exquisito que es fácil y hace que te luzcas como nunca.
Para esta preparación debes utilizar arroz arborio o carnaroli, que son arroces que tienen alto contenido de almidón que es lo que le da la cremosidad. Para la paella, por ejemplo, para la cual se necesita un arroz más bien seco, se utiliza arroz basmati. Todos los podés conseguir en cualquier supermercado o dietética.
Para 4 personas, vas a necesitar:
*300 gr de arroz Arborio o Carnaroli
*2 cebollas en cubitos pequeños
*2 morrones en cubitos pequeños
*100 gr. de champignones fileteados
*100 ml. de vino blanco
*1 cda. de azafrán
*1 cdita. de nuez moscada (opcional)
*1 cda. de manteca
*Caldo de verdura
*Queso rallado (a gusto)
En una olla con un chorrito de aceite, saltea la cebolla primero y luego agregá el morrón. Salpimentá. Añadí el arroz y removelo. Lo que hacemos es nacrar el arroz para que se mantenga consistente durante la cocción y se pueda extraer bien su almidón. Una vez brillante, añadí el vino blanco y dejá que se evapore el alcohol. Cuando pases la cuchara y el arroz ya no se una, agregá caldo solo hasta cubrir el arroz por completo. Durante la cocción siempre tenés que estar revolviendo el arroz, así logra salir el almidón. Cuando empiece a secarse, añadí más caldo. Repetí este proceso hasta que la consistencia del arroz sea la correcta: al dente. En la última cucharada de caldo que añadas, disolvé el azafrán. Si lo tirás en la preparación sin disolverlo, es probable que solo la parte de arriba del arroz te quede 'amarilla'. Además, añadí los champignones. Salpimentá. Apagá el fuego e integrá el queso parmesano. Se va a derretir solo con la alta temperatura del arroz.
Para la galleta de queso solo tenes que poner queso rallado en una sarten o en una placa en el horno y dejá que gratine. Se va a despegar solo.
¡Serví y disfrutá!
Nuevas recetas, ingredientes curiosos, reseñas de restaurantes, calendario de eventos gastronómicos y entrevistas. Un espacio para compartir sabores y encuentros de todo tipo ¡Bienvenidos!
viernes, 29 de noviembre de 2013
miércoles, 27 de noviembre de 2013
¡Feliz cumpleaños a mi!
¡Hola a todos!
Fue un fin de semana intenso, de mucha cocina, muchos preparativos - esa fue la razón por la cual no escribo hace una semana. ¿Por qué? ¡Mi cumpleaños!
Cumplí 23 años el 22 de noviembre, día de Santa Cecilia y por ello, decretado el día de la música. También es el día de la flor nacional de Argentina, el ceibo. Mi mamá me cuenta que desde que se enteró que era nena me decía "María Belén esto", "María Belén lo otro"... Resulta que al nacer un 22/11, todos en el hospital le decían que me debía llamar Cecilia. Sin embargo, ella se había enamorado del otro nombre. Ella miraba el programa de María Belén Aramburu, periodista argentina, y le parecía tan dulce (el nombre) que cuando nací no podía dejar de llamarme así, María Belén.
Este año, decidí hacer una reunion en casa. Tuve la gran ayuda de mis dos amigas, Abril y Delfi, quienes
llegaron dos horas antes que el resto de las invitadas para ayudarme a terminar con todo a tiempo. En las mesas había maní, palitos, papas fritas, pinchos capresse (hoja de albahaca, rollito de queso danbo, tomate cherry, hoja de albahaca) y potes con queso crema y cebolla de verdeo. A medida que iban llegando mis amigas, empezaba a sacar lo salado. Arrancamos con unas empanaditas de copetín de jamón y queso y seguimos con unas mini hamburguesitas caseras con queso cheddar. Por último, pizzetas de muzzarela, muzzarela y champignons y muzzarela, rúcula y jamón crudo. Intercalé todo para que haya variedad en todo momento. Siempre pido que me confirmen cuantas vienen por una cuestión de organización, aunque sé que no puedo contenerme y al querer hacer de todo cocino para 1000 personas. Alma de cocinera.
Las chicas estaban felices con la comida, pero todas sabían que el postre era lo mejor. Ahora que empecé con este micro emprendimiento de venta de tortas y mesas dulces, sabían que iba a hacer cosas ricas para después. Y así fue: tres tortas para que prueben. Una mousse de chocolate blanco con frambuesas y base de almendras, una húmeda de chocolate con dulce de leche y confites y una tarta de frutillas con dulce de leche y crema ¡Que rico!
Pensarán que tampoco es tanto como para no escribir por una semana. El asunto es que el miércoles 20 mi abuela cumplió 85 años y mamá decidió hacerle un festejo sorpresa en casa con toda la familia. Para ello tuve que hacer 3 tortas más: la misma mousse de chocolate blanco, una cheesecake de maracuyá y un exquisito y clásico rogel.
¡Pero ahí no termina todo! En mi trabajo, los cumpleañeros debemos llevar algo para compartir. Así que decidí llevar 3 tortas más: una torta oreo, una tarta de coco con dulce de leche y la misma torta húmeda de chocolate con confites.
¿Pensaban que terminaba? ¡No! Afortunadamente estoy teniendo varios pedidos. Para el miércoles tuve dos docenas de brownies y para el jueves una cheesecake de maracuyá.
¡Salen Bela's con todo! Ahora sí, exahusta pero felíz, vuelvo a mi querido blog, después de un fin de semana de mucho chocolate, mucho dulce de leche, mucho horno y muchas de esas cosas ricas que me dan felicidad.
Si quieren chusmear la Fan Page ¡aquí va! www.facebook.com/belas.blogdecocina
Fue un fin de semana intenso, de mucha cocina, muchos preparativos - esa fue la razón por la cual no escribo hace una semana. ¿Por qué? ¡Mi cumpleaños!
Cumplí 23 años el 22 de noviembre, día de Santa Cecilia y por ello, decretado el día de la música. También es el día de la flor nacional de Argentina, el ceibo. Mi mamá me cuenta que desde que se enteró que era nena me decía "María Belén esto", "María Belén lo otro"... Resulta que al nacer un 22/11, todos en el hospital le decían que me debía llamar Cecilia. Sin embargo, ella se había enamorado del otro nombre. Ella miraba el programa de María Belén Aramburu, periodista argentina, y le parecía tan dulce (el nombre) que cuando nací no podía dejar de llamarme así, María Belén.
Este año, decidí hacer una reunion en casa. Tuve la gran ayuda de mis dos amigas, Abril y Delfi, quienes llegaron dos horas antes que el resto de las invitadas para ayudarme a terminar con todo a tiempo. En las mesas había maní, palitos, papas fritas, pinchos capresse (hoja de albahaca, rollito de queso danbo, tomate cherry, hoja de albahaca) y potes con queso crema y cebolla de verdeo. A medida que iban llegando mis amigas, empezaba a sacar lo salado. Arrancamos con unas empanaditas de copetín de jamón y queso y seguimos con unas mini hamburguesitas caseras con queso cheddar. Por último, pizzetas de muzzarela, muzzarela y champignons y muzzarela, rúcula y jamón crudo. Intercalé todo para que haya variedad en todo momento. Siempre pido que me confirmen cuantas vienen por una cuestión de organización, aunque sé que no puedo contenerme y al querer hacer de todo cocino para 1000 personas. Alma de cocinera.
Las chicas estaban felices con la comida, pero todas sabían que el postre era lo mejor. Ahora que empecé con este micro emprendimiento de venta de tortas y mesas dulces, sabían que iba a hacer cosas ricas para después. Y así fue: tres tortas para que prueben. Una mousse de chocolate blanco con frambuesas y base de almendras, una húmeda de chocolate con dulce de leche y confites y una tarta de frutillas con dulce de leche y crema ¡Que rico!
Pensarán que tampoco es tanto como para no escribir por una semana. El asunto es que el miércoles 20 mi abuela cumplió 85 años y mamá decidió hacerle un festejo sorpresa en casa con toda la familia. Para ello tuve que hacer 3 tortas más: la misma mousse de chocolate blanco, una cheesecake de maracuyá y un exquisito y clásico rogel.
¡Pero ahí no termina todo! En mi trabajo, los cumpleañeros debemos llevar algo para compartir. Así que decidí llevar 3 tortas más: una torta oreo, una tarta de coco con dulce de leche y la misma torta húmeda de chocolate con confites.
¿Pensaban que terminaba? ¡No! Afortunadamente estoy teniendo varios pedidos. Para el miércoles tuve dos docenas de brownies y para el jueves una cheesecake de maracuyá.
¡Salen Bela's con todo! Ahora sí, exahusta pero felíz, vuelvo a mi querido blog, después de un fin de semana de mucho chocolate, mucho dulce de leche, mucho horno y muchas de esas cosas ricas que me dan felicidad.
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miércoles, 20 de noviembre de 2013
Esponja de Chocolate con Banana Caramelizada y Crema de Chocolate
¡Hola a todos!
Les comparto la receta de este exquisito postre. La combinación de temperaturas y texturas genera un efecto muy atractivo para el paladar.
En Argentina no usamos la banana para realizar postres - no experimentamos mucho más allá del helado de banana split y la ensalada de frutas. Por eso, les recomiendo que hagan esta receta y prueben una de las tantas formas de consumo de esta fruta. Además, las bananas caramelizadas pueden comerse solas o como acompañamiento en muchas otras recetas.
Para la esponja:
*6 huevos
*50 gr. de azúcar
*250 gr. de chocolate
*100 ml. de crema
Para las bananas caramelizadas:
*150 gr. de azúcar
*2 cdas. de manteca
*3 bananas
Para la crema de chocolate:
*300 gr. de chocolate
*400 ml. de crema
Primero hacé la crema de chocolate, ya que necesita mínimo 1 hora de frío. Es sencillo: derretí el chocolate con 100 ml. de crema a baño María. Batí el resto de la crema hasta que espese e integrá el chocolate fundido con movimientos envolventes. Llevá a la heladera hasta servir.
Para realizar la esponja de chocolate, derretí el chocolate junto con la crema a baño María. Por otro lado, batí las 6 claras con el azúcar a punto nieve. Agregá la yemas y el chocolate (tibio), integrándolos con movimientos envolventes para que las claras no pierdan volumen. Colocá la preparación en un molde (yo use una budinera) y llevá al horno precalentado a 180° por 15 minutos.
Por último, para realizar las bananas caramelizadas, poné el azúcar en una sartén y derretí a fuego moderado hasta que no queden granos. Agregá las cucharadas de manteca y cociná a fuego suave hasta obtener un caramelo claro. Agregá las rodajas de banana, cocinalas un minuto de cada lado y retiralas.
Combiná las tres preparaciones y disfrutá de este manjar. La esponja y las bananas tibias, la crema fría...
¡Delicia!
Receta: Adaptación de "Repostería para todos".
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